martes, marzo 15

Puzzles

Nunca me gustaron los deportes. No entiendo por qué en el colegio me obligaron, año tras año, a llevar ese curso llamado "educación física". Yo lo odiaba y me hacía la enferma todo el tiempo. Me salía bien. Un tiempo después, tropecé con la simpática -y familiar- escena de la serie animada Daria en la que la misma recibe algunos pelotazos al mantenerse de pie, inmóvil, totalmente apática, en medio de uno de esos juegos "de equipo" que involucra una pelota.
Entonces, mis juegos infantiles tenían muy poco que ver con pelotas y sudor.
Rebuscando en mis recuerdos, y no tengo que hurgar mucho, encuentro que me encantaban las acuarelas. Me moría de felicidad pintando las paredes de mi casa, aunque luego me retaran. También me gustaba jugar con plastilina. Modelaba figuritas y me largaba a llorar cuando alguien me las aplastaba. Construía hermosas casitas con legos y pensaba que cuando fuera grande sería arquitecta.
Luego crecí y dejé de lado todas esas cosas. Casi.
Mis lápices, limpiatipos, mis cuadernos de dibujo y acuarelas están olvidados en un cajón de escritorio. Lejos de mí.
La plastilina, los legos y mis sueños de ser arquitecta sufrieron el tratamiento snob.
Pero aún conservo el gusto por jugar jacks.
Me gusta ir levantando del suelo cada pieza, ordenadamente, sin errar, balanceando la pelotita en el aire. Mi hermana me enseñó a jugar; un día me sentó en el piso y sacó esas piezas multicolores. Luego me mostró la pelotita de goma. Se sentó frente a mí y se puso a jugar. Yo la observaba. Aún ahora utilizo la mano izquierda para jugar, pues por un problema de perspectiva visual, a pesar de ser diestra, aprendí a jugar con la izquierda.
También me gustan los rompecabezas. Tenía uno de mil piezas. Era un mapa de los Estados Unidos decorado con caricaturas. Me lo había traído mi madre en la maleta. Y me gustaba.
El otro era uno de dos mil piezas, un castillo o algo parecido. Ese me gustaba menos. No tenía dibujitos. Y a los 8 años, los dibujitos son muy importantes. Además, le faltaban dos piezas.
Los desparramaba todos sobre la mesa del comedor, como los jacks sobre el piso, y me pasaba horas, días, armándolos.
En 1995, cuando me compraron mi primera pc, caí en las garras del tetris. Las piezas caían y yo las ordenaba. Me iba a dormir y las piezas seguían cayendo en mi cabeza, como un caño que gotea, drip, drip, drip, así caían las piezas multicolores. Y yo las atrapaba todas.
Hace poco, encontré un software que te permite crear rompecabezas online. Con él hice el nuevo header de este blog. Te permite definir la imagen, el número de piezas y el tamaño, aunque con algunas limitaciones (muy normal entre los software gratis en la web). Por cierto, la imagen de mi header es una muñeca Blythe, otro más de mis caprichos.
Pero no sé manejar bicicleta, mucho menos, puedo pararme en patines y tampoco sé nadar.
-I'm a dork-

Suscribirse a Entradas [Atom]

Lo dijo Scavenger Bride y le dejaron 1 Comentario(s)

Comentarios:
Y yo las atrapaba todas.

Esa ha sido la imagen mas adorable que he escuchado en mucho tiempo.

Si claro, yo escucho imagenes
(?)
 
Publicar un comentario





























JavaFILE